Cómo el soñar puede sernos de ayuda

La expresión profesional en el entrenamiento mental para una iroencia lo más intensa posible de ía fantasía se llama «visualización». Mos aprovechamos del hecho de que b mente no sabe diferenciar entre ■ra fantasía vivida intensamente y la realidad.

Muchos de nosotros ya hemos oqperimentado lo difícil que puede irsultar saber en cierto momento si algo es sueño o realidad. Una fantasía

lo bastante intensa puede transmitirnos una sensación total de realidad. A pesar de que en muchos casos se trata de experiencias inquietantes y horribles, también puede ser útil para hechos excitantes en el sentido positivo. Si ya hemos experimentado mentalmente la felicidad del éxito, podemos convencernos con más facilidad de que el éxito puede alcanzarse.

Con la visualización podemos emplear conscientemente nuestra fantasía para condicionar interiormente un futuro lo más positivo posible y fantasear de esta manera sobre posibles soluciones. No tiene nada que ver con un ritual mágico. Simplemente significa que interiormente uno se orienta hacia un fin positivo: su película interior termina con un happyend.

• Hay que hacer una pequeña limitación: estos viajes con la fantasía a la larga no sustituyen la realidad; sólo pueden ayudarnos a encontrar lo que nos conviene. Sirven para lograr motivación interior y hacen más probable el éxito. No pueden reemplazar ninguno de los objetivos realmente. El retorno a un mundo de sueños, anulando la vida real, sería un modo negativo de emplear la propia imaginación.

Crear fuerza

La sobrecarga está estrechamente relacionada con la expectación o la confrontación real de un fracaso. Un papel muy importante lo desempeña la opinión que tenemos de nosotros mismos, ya que el éxito comienza en la cabeza. Ésta es la clave para las personas que saben que mucho de ¡o que creemos que viene de fuera ha sido creado en realidad por nuestra propia mente. Quien cuenta con un fracaso, se dirigirá en línea recta hacia él. Pero afortunadamente también lo contrario es válido: quien está convencido de su éxito, obtiene resultados positivos.

Pensar positivamente

En nuestra relación con el estrés hay que tener en cuenta dos cosas:

1. Encontrar para uno mismo la proporción adecuada de reto y carga.

2. Utilizar métodos que ayuden a superar situaciones negativas, fsío es decisivo para usted como madre que trabaja, ya que no puede determinar por sí misma la amplitud de la carga que tiene que soportar.

Según nuestras experiencias, hay sobre todo dos factores que le ayudan en la búsqueda mental de mejoras: expectativas optimistas y el triunfo sobre la mala conciencia.

Crear fuerza

Seguramente usted ya se ha dado cuenta de que hay madres con empleo que aparentemente se derrumban bajo la carga del trabajo, mientras que otras superan tareas comparables sin esfuerzo aparente. No cabe duda: una madre que trabaja debe rendir mucho, y esto cuesta nervios y energía.

Las investigaciones que se han hecho sobre el estrés -que entendemos normalmente como «sobrecargas-muestran que puede tener una parte positiva. Existe un estrés positivo y un estrés perjudicial. Los resultados más relevantes de esta investigación se pueden resumir en la frase clave de Hans Selye:

No es el acontecimiento en sí lo que nos produce el estrés, sino nuestra asimilación interior de éste, que nos hace enfermar o sentirnos desamparados.

La misma presión exterior que para unos supone el estímulo de un reto, para otros significa el derrumbamiento total. El estrés está fuertemente relacionado con la vida interior.

Cuando estamos en tensión pero a la vez deseando terminar bien un trabajo, experimentamos el «estrés positivo» (eustrés) el cual aumenta

nuestro bienestar, anima y activa nuestra productividad. Si no se cumplen nuestras expectativas o se convierten en el polo opuesto y pensamos no poder conseguir nuestros objetivos, el resultado es un «estrés negativo» (distrés) que nos perjudica, nos pone enfermos y nos desmotiva.

• Como el estrés está relacionado tan estrechamente con nuestras vivencias internas, podemos utilizar una estrategia mental para controlarlo y así manejarmejor los hechos negativos que no podemos dominar.

Las soluciones empiezan en la cabeza

En esta parte del libro realizaremos un trabajo mental:

• pensar positivamente,

• eliminar bloqueos y

• superar sentimientos de culpa.

Con esto ya habremos recorrido la mitad del camino hacia un mayor control de su carga. Su gran aliado en todo este proceso es usted misma, si consigue obtener un espacio de libertad personal, mantenerlo y con ello renovar sus energías.

Cambios lentos

Ahora tiene delante de usted una difícil tarea: calcule cuánto tiempo suplementario necesitaría para poder realizar sus deseos.

• Mire en sus gráficas de tiempo y de nervios qué obligaciones le resultan más desagradables. El tiempo que le falta debe sacarlo de ahí.

• Esto significa indudablemente que algo debe ser suprimido. Pero muy a menudo las tareas más incómodas son aquellas que parecen más necesarias: planchar, cocinar, limpiar el baño, comprar...

• Negocie y haga un contrato consigo misma: no se va a resignar y no va a renunciar hasta que no haya encontrado, de alguna forma, la posibilidad de obtener el tiempo necesario.

• Reflexione dónde puede suprimir algo superfluo, dónde puede delegar algo y motivar a su familia para que colabore.


El objetivo a la vista:

Ahora dibuje en su «gráfica ideal» el lugar que va a conseguir para aquellas cosas que son importantes para usted. Esto no es un juego: esta gráfica ideal es una preparación mental importante y base para todo aquello que le vamos a proponer seguidamente. Porque en el momento en que usted al fin sepa adonde quiere ir, avanzará con menos esfuerzo.

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