Un futuro seguro

Todos conocemos los ejemplos de mujeres mayores con ingresos mínimos, o de mujeres divorciadas que a una edad avanzada han tenido que ganar dinero de nuevo. Es ilusorio en estos días pensar que una madre va a ser mantenida de por vida. No sólo es importante tener un «soporte» para la jubilación, ahorrado durante los años de vida laboral: muchas mujeres que buscan una nueva ocupación cuando sus hijos abandonan el hogar comprueban que, debido al largo tiempo de inactividad laboral, no pueden competir con otras personas más al día y mejor preparadas, y tienen que contentarse con trabajos más modestos.

Independencia económica

¿Recuerda la sensación de recibir por primera vez el propio salario? Todas las mujeres que, después de algún tiempo de pausa, disponen de nuevo de su propio dinero, describen una sensación de felicidad y euforia por poderse al fin comprar algo especial, con dinero ganado por ellas mismas y sin tener la mala conciencia de haber echando mano de la cuenta familiar.

A pesar de que en su matrimonio sea natural tener una cuenta común, permanece el sentimiento de depender de lo ganado por otro. Una independencia auténtica es casi imposible sin dinero propio.

Ver las ventajas

Es de gran ayuda recordar con frecuencia las razones que tiene, como madre, para conservar su actividad profesional.

Más autoestima

Los adultos necesitan conversar e intercambiar opiniones con otros adultos. Es bonito vivir con niños, ver cómo aprenden a investigar sobre el mundo que los rodea, jugar con ellos y acariciarlos. Pero, para un espíritu activo, no es suficiente reto el lenguaje o los temas de conversación infantiles. Las mujeres que, sólo indirectamente, a través de su pareja que trabaja, participan en la vida «exterior», pierden a menudo la confianza en sí mismas y la vitalidad. Por otro lado, la actividad profesional, por medio del contacto con colegas, le da la oportunidad de crearse un entorno espiritual y social.

La competencia profesional y la capacidad de resolver en equipo tareas y conflictos aumenta su confianza en sí misma y le produce una sensación de fuerza. Las horas transcurridas fuera de la casa y lejos del cuarto de los niños proporcionan a muchas mujeres la distancia necesaria con respecto al día a día familiar.

Conflictos internos y externos

En este ejemplo no se trata únicamente de tomar una decisión para una tarde. El conflicto externo -comida de negocios o cine- es sólo la espoleta que dispara el conflicto interno. Y aquellos conflictos que se convierten en conflictos internos cuestan fuerza interior. Quizá conoce usted personas a las que resulta difícil «sacarlas de sus casillas». Normalmente tienen la capacidad de no dejar que sus conflictos externos penetren en su interior.

Usted puede detectar sus conflictos internos si observa que le cuesta mucho esfuerzo tomar decisiones y si, una vez tomadas, se arrepiente siempre del paso que ha dado. Si, por ejemplo, ha llegado usted a la conclusión de que su profesión es cada vez más importante, acepte este hecho y no se deje influir por tópicos que la aparten de sus intereses. Tómese a sí misma y a sus deseos y necesidades en serio. Sólo usted puede decidir lo que es correcto y bueno para sí misma.

Tomar decisiones claras

Si en su vida el cambio de una actividad a otra le resulta más penoso que gratificante, puede ocurrir que detrás de esta sensación se oculte un conflicto interno; se da a conocer frecuentemente en aquellas dificultades que acompañan a una decisión y que son un factor considerable de estrés.

Ejemplo

Se encuentra ante la decisión de ir por kt tarde con su pareja y sus hijos al dhe, o aceptar una invitación de negocios.

La película interesa a toda la familia Jo cual ocurre en pocas ocasiones. Le gustaría mucho poder ver esta película en compañía de su familia, pero solamente la pasan esta tarde. La invitación de negocios, por otro lodo, fe brinda la oportunidad única ae encontrar a una persona que es muy importante para su trabajo actual y que nunca tiene ocasión de ver.

Su pareja protesta: «Sólo piensas en tm carrera, eres peor que cualquier Añore». El golpe le ha dado de lleno: m profesión es muy importante, pero tiene un montón de sentimientos meaiipabtlidod frente a su pareja.

Además, encuentra horribles a aquellas personas que sólo piensan en su carrera.

Participar de todo corazón

Aparentemente paradójico, pero factible: sacar fuerzas de la sobrecarga. Algunas madres nos informan que en su trabajo descansan de su familia y de su hogar, y viceversa.

Después de una jornada laboral agotadora encuentran en su hogar el equilibrio frente al estrés del trabajo.

Parece asombroso, ya que otras mujeres viven justamente el cambio de actividad y el tener que desconectarse de una tarea para conectarse a otra como una carga suplementaria.

Usted puede crear fuerza de la variedad de su existencia cuando, en vez de poner su atención en los lados negativos del trabajo y del hogar, la concentra en los positivos.

Las mujeres que alcanzan esta meta, al volver a casa se interesan por lo que han hecho sus hijos y por lo que ha sucedido durante el día. En su profesión buscan nuevos retos, y su trabajo les parece casi siempre entretenido e interesante. No se puede reponer fuerza si al llegar a casa o al trabajo la sensación es: «Otra montaña de trabajo que me reclama». Si usted disfruta al encontrarse de nuevo con sus hijos y con su marido, estará más relajada al enterarse de las «catástrofes» como cristales rotos, comida quemada o malas notas en el colegio.

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